Una gran disculpa sería lo que Candravali tendría que darles a los escasos lectores de “la Sonata” al haber abandonado repentinamente las letras que componen este blog. Sus razones tenía, incluso, lo predijo en su anterior entrada, pues una noche Sra Inspiración escapó sin que ella se diera cuenta. Desde ese entonces ella, sentada en el mismo banco espera que llegue y abandonó el blog.
Sin embargo, Candravali sabe que en el fondo nadie extrañó su retiro prolongado de “la sonata” y quizás por eso la Sra inspiración huyó despavorida de su regazo, por eso, decide hacer algo para reivindicarse por si al caso, algún alma perdida se atraviesa por” la Sonata”, pues asegura que Señora inspiración volverá en cualquier moemento y tendrá que encontrar novedad alguna.
Candravali regresa a su morada y de nuevo, se sienta en la misma banca esperando a que Inspiración regrese , y mientras tanto escribe unos verrsos que retumbarán los ojos de ese alguien que pase por el blog a ver si quizá, encuentre en su paupérrima lírica, algo de belleza.
Éste es otro de los veros estridentes que irrumpen armonizan La sonata sin sentido.
Expresión amarga,
la hiel en la boca
sensual sin sabor que atrapa
mordaz penuria que acompaña
frustración solitaria blanca
adormece y en silencio mata
el alma huye en estampida
¡loca vida loca!
Silencios prolongados
palabras entre dientes
amargura del sabor sórdido
de el sudor proviene
De nervios y esteras
ventanas cerradas
bailando finos tangos
calmando la boca llena
Alegrías y otras tristezas
se remontan a un pasado
se adormecen en la mente
y vomitan lo cantado.
No comprendo cómo rasguñas mis ánimos con tu cruel ausencia. A veces pareciera que no existieras. Sin embargo, yo, me limito a esperarte, a sentarme en el banco en donde sueles estar conmigo y vemos los atardeceres, anocheceres y amaneceres juntas.
–¿Un soneto?– dice el joven poeta sorprendido con las palabras que trae en un pedazo de papel, la chica con quien coquetea.– Vaya! No sabía que escribías poesía.